Excursión al Parque Nacional Everglades

¿Qué ver en los Everglades?

El Parque Nacional de los Everglades es inmenso, protege, junto a la Big Cypress National Preserve, la mayor parte del territorio del sur de Florida. Los Everglades son conocidos también como las “Ciénagas eternas”.

 

Si vas a visitar los Everglades por libre durante una jornada de viaje, te recomiendo no te pierdas lo siguiente:

1. Royal Palm

En esta zona hay varios senderos preciosos por los que puedes caminar o ir en bicicleta; Anhinga Trail y Gumbo Limbo Trail.

También son famosas las pasarelas de madera desde donde puedes ver las zonas pantanosas llenas de alligators enormes y tortugas. Esta zona es especialmente bonita al atardecer. Las puestas de sol son aquí impresionantes.

2. Tamiami Trail

Para recorrer el Parque Nacional de los Everglades lo tendrás que hacer por la única carretera que los atraviesa, la Tamiami Trail.

3. Shark Valley

En esta zona hay un Trail asfaltado que se introduce literalmente en la sabana pantanosa. Esta carretera se puede recorrer caminando, en bicicleta o en un trenecito del parque. El recorrido completo son 20 km.

 

Esta carretera tiene en sus laterales unos canales que están infestados de alligators, tortugas, peces, serpientes, aves, etc. Cuando recorras esta carretera te dará la sensación de estar haciendo un safari. Podrás ver muy de cerca ejemplares de alligator de 3 metros… es impresionante y un poco peligroso este encuentro con la naturaleza tan cercana.

 

A mitad de la carretera hay un gran mirador, desde lo alto del cual se obtienen unas maravillosas vistas del entorno de los Everglades.

4. Everglades City

Desde esta población salen las excursiones más recomendables en “airboat” de los Everglades. Aquí se puede explorar tanto la sabana como los manglares de los Everglades en embarcaciones pequeñas (para 6 personas). Esta actividad es “obligada” cuando se visitan los Everglades. No puede sirte de aquí sin haber recorrido los pantanos a toda velocidad con estas barcas. Es una actividad que encantará tanto a niños como a adultos.

 

Nosotros siempre que hemos viajado a los Everglades hemos hecho la excursión en airboat con Speedy Tours. Tienen barcas pequeñas y buenos capitanes.

¿Qué es una embarcación “airboat”?

Un “airboat” es un “overcraft”, es decir, una embarcación que se propulsa mediante una turbina de aire. Estas embarcaciones no tienen calado, es decir, son planas por debajo, así que van deslizándose por la superficie del agua a toda velocidad.

¿Qué animales se ven en los Everglades?

La estrella es el alligator americano y el cocodrilo, que habita en todos los humedales. Es el único hábitat del mundo donde estas dos especies cohabitan en el mundo.

 

También se pueden ver múltiples especies de tortugas, como la tortuga de vientre naranja, manatíes del Caribe, nutrias, ciervos, las últimas panteras de Florida o pumas, serpientes, peces y múltiples especies de aves; busardo colicorto, garrapatero aní, el flamenco americano, la espátula rosada, el carrao. Rapaces como el busardo de hombros rojos, el águila pescadora. Pelícanos, limícolas, charranes y rayadores.

Nuestra experiencia en los Everglades

Hoy nos hemos levantado prontito porque tenemos un día largo e intenso por delante. Hoy tocaba visitar el Parque Nacional de los Everglades.

 

Cuando viajé con Alex por Florida ya habíamos visitado este parque nacional, así que ya sabía los puntos más interesantes que explorar. Nos pusimos en marcha en dirección a Shark Valley, el primer y “obligado” espacio para visitar.

 

Toda la península de Florida es un gran humedal, el más grande de Norteamérica. Hay pantanos y zonas inundadas por todo el territorio, pero la zona protegida como parque nacional está al sur. Es una vasta zona de ciénagas y humedal protegida por el gobierno.

 

Ya pudimos ver desde el aire, cuando nos aproximábamos a Miami desde el avión, todo el gran humedal, los canales, y la inmensidad de los Everglades. Ahora teníamos que explorarlo desde abajo.

 

Nos costó salir de la zona de influencia del área metropolitana de la ciudad de Miami. Al cabo de casi 1 hora conduciendo por la Tamiami Trail, la carretera que atraviesa el parque nacional, nos encontrábamos por fin en zona rural, con sabana a ambos lados de la calzada. De vez en cuando veíamos zonas de recreo, con barcas tipo “overcraft” (impulsadas por aire) y gente pescando.

 

Llegamos a Shark Valley sobre las 10:00 de la mañana. Ya estaba el recinto lleno y tuvimos que esperar un poco. A partir de ahora, entraba un coche a medida que otro salía. Teníamos por delante 3 coches, así que no tardaríamos mucho en entrar. Vimos, de repente, el primer alligator!! Estaba en la cuneta del canal que teníamos a la derecha. Un buen ejemplar, como si lo hubieran puesto allí, a la entrada, como reclamo… Los niños empezaron a emocionarse… Por fin, tras 30 minutos, pudimos entrar en el recinto. Pagamos la tasa de conservación y aparcamos el coche. 

 

Shark Valley es una zona donde encontramos una pista asfaltada que se introduce en las profundidades de la sabana. Esta pista está cerrada a la circulación y solo se puede recorrer mediante bicicleta, a pie, o en un trenecito del parque. Lo más emocionante es recorrerla en bicicleta ya que puedes ir parando para ver la fauna que hay en los canales laterales, que recorren toda la vía. Ya hicimos esta excursión con Alex y nos encantó. La pista tiene una distancia total de 20 km. No está nada mal… Cuando quisimos alquilar las bicicletas, no había disponibles para niño, así que tuvimos que esperar un rato. Mientras, Pili, que no quería ir en bicicleta, se apuntó al trenecito e hizo la excursión sola, sin nosotros. Por fin llegó una bicicleta de niño, pero no funcionaba bien, la cadena se salía constantemente. Intentaron arreglarla y por fin parecía que habían solucionado el problema…

 

Nos pusimos Lucia, Maxi y yo en marcha por la vía. Empezamos a ver alligators, de todos los tamaños. Este es un reptil precioso, de un color intensamente negro, con una piel brillante que parece de plástico. No parecían reales, su presencia inmóvil les hace parecer un objeto sin vida, pero os aseguro que son de verdad… hicimos la prueba, les tocamos con una ramita y nos demostraron su tremenda vivacidad con un enérgico movimiento que les metió en el agua en una décima de segundo.

 

Lucia y Maxi iban contando los alligators que veíamos, no se si al final vimos más de una treintena… También veíamos tortugas, algunas enormes, peces, y aves de muchos tipos. Había bastante gente en bicicleta por Shark Valley, pero en muchos momentos, si te esperabas, podías llegar a estar solo y observar mejor a los alligators. Resultaba muy placentero y emocionante a la vez, circular en bicicleta por allí, con el amplio cielo delante nuestro y la gran sabana americana a nuestros pies. Y hacer un poco de ejercicio al aire libre!, ya llevábamos varios días sin poder hacerlo…

 

Cuando llevábamos unas 4 millas, la bicicleta de Maxi se volvió a estropear… estuve un rato intentando arreglarla, pero me fue imposible… ya nos veíamos rodeados de alligators engulléndonos sin piedad… Le pedimos ayuda a unas chicas canadienses, una de ellas hablaba español, así que llamó al personal del parque para que nos ayudaran. En cuestión de 15 minutos, llegó una ranchera con una bicicleta de niño que nos sustituyeron por la que se había estropeado.

 

Los niños estaban ya cansados, hacía calor y el regreso suponía 4 millas más… Yo hubiera querido llegar por lo menos a la torre, pero esta está en el km 10, así que los niños se negaron en rotundo. Volvimos por donde habíamos venido. A medio camino se nos puso a llover un poco… vimos de nuevo los alligators y las tortugas que ya habíamos visto. Al final la excursión fue solo de 8 millas, un poco accidentada, pero estuvo divertida.

 

Pili había finalizado su excursión en trenecito y le gustó mucho porque les iban explicando cosas de los Everglades. Ella si llegó a la torre y pudo ver las panorámicas de los alrededores. Devolvimos las bicicletas, cotilleamos un poco la tienda y el pequeño museo, y nos pusimos en marcha hacia Everglades City, otra vez, a través de la Tamiami Trail.

Justo al lado de Shark Valley hay una granja de alligators gestionada por los indios Miccosukee. Estos es la etnia originaria de Florida, ya estaban aquí cuando llegaron los españoles. Este grupo indígena cuenta con hoteles, casinos y otros negocios por todo el Estado, son un potente “lobby” económico hoy en día. En la granja de alligators se pueden ver piscinas llenas de alligators de todos los tamaños, algunos colosales… también hacen espectáculos con estos reptiles, del tipo, meter la cabeza dentro de las fauces del animal… a los niños les hubiera impresionado, pero el siguiente pase era dentro de 2 horas y no podíamos perder ese tiempo, así que continuamos nuestro viaje a Everglades City.

 

Everglades City es una pequeña población formada por casas unifamiliares con terreno, típicas americanas. No hay edificios por aquí, son todo viviendas de madera, casi todas blancas. Una iglesia también de madera blanca. Nadie por la calle, quizás al ser la hora de comer… Teníamos la salida en “air boat” a las 16:00h. Nos restaba 1 hora para comer y tras dar una vuelta, escogimos un restaurante que no tenía mala pinta, hacían pizzas y hamburguesas. Pedimos, pero como se nos echaba el tiempo encima, nos pusieron la comida para llevar.

 

Llegamos al punto de partida de nuestra excursión. La íbamos a hacer con la misma empresa que la hice con Alex, “Speedy Boat Tours” y en la misma zona. Me gusta esta zona de los Everglades porque aquí las barcas pasan por canales de manglares y planean también por la sabana. En otras zonas del parque solo es sabana y la actividad resulta monótona. Además, solo aquí hay barcas pequeñas, de 6 pasajeros. En la mayor parte del parque, sobre todo en las zonas más cercanas a Miami, las barcas son para 20 pasajeros…

 

Mientras esperábamos la hora de nuestro embarque, comimos las pizzas que habíamos comprado, riquísimas! Y estuvimos cotilleando el local de “Speedy Boat Tours”, donde tenían cabezas disecadas de alligators y un ejemplar pequeño en una piscinita.

 

El capitán nos dio una breve explicación con las normas de seguridad y nos embarcamos en el “air boat”. Estas son barquitas de metal propulsadas mediante un gran ventilador que se sitúa en la parte trasera del aparato. El suelo de la barca es totalmente plano, así que se desliza con gran velocidad por encima del agua.

 

En nuestra barca íbamos nosotros cuatro, dos pasajeros más y el capitán. Nos dieron unos auriculares para evitar el molesto ruido que emite el motor de estas barcas cuando está en marcha.

 

Al principio de la excursión, la barca va muy tranquila, se mete despacito por unos canales de manglares espectaculares, pero de repente, el capitán empieza a darle gas y la barca empieza a volar, literalmente, por encima del agua, a una velocidad increíble, o al menos eso nos parecía… la zona por donde nos movíamos combinaba canales estrechos con clarianas y zonas de pradera. La barca iba variando su velocidad en función de la zona por donde nos movíamos. Cuando se abría la sabana, le daba caña, pero cuando entrabamos en los manglares estrechos, se ralentizaba. Era una gozada aquel paisaje, totalmente salvaje e inaccesible por el ser humano, exceptuando en barca, claro… Me imaginaba la inmensidad de todo aquel parque, si era como lo que estábamos viendo nosotros, debía ser una maravilla de la Naturaleza

 

En un manglar ancho de forma redondeada, vimos un alligator enorme, ahí, tomando el sol. La barca se acercó mucho, casi tocándolo, pero ni se inmutó. Continuamos nuestra expedición por los Everglades. Cuando pasábamos por estrechos canales temía por mi GoPro, ya que lo llevaba totalmente desplegado y me hubiera podido dar un golpe con alguna rama, por suerte, fui con cuidado y no hubo problema. Quería captar todo aquello como fueses y estuve grabando con la GoPro y el móvil. Os mostraré algunas imágenes para que os hagáis a la idea de los que fue aquella aventura. Obviamente, hacerlo en vivo es mucho más emocionante…

 

Cuando estábamos llegando al embarcadero, el capitán se levantó rápidamente de su asiento y dio media vuelta bruscamente. Le pareció haber visto un manatí. Estuvimos rastreando un par de minutos, pero no lo volvimos a ver. Se ve que por aquí hay muchos manatíes. Este es una especie de hipopótamo-delfín totalmente inofensivo que vive en los pantanos de todo el Caribe.

 

Esta fue, para los niños y Pili, una de las actividades que más les gustó de todo el viaje. Para mi, es una actividad “obligatoria” para todo el que haga un viaje por Florida.

Información útil para viajar a los Everglades

Ubicación de los Everglades

El Parque Nacional de los Everglades se sitúa al sur del Estado de Florida.

Cuál es la mejor época para visitar los Everglades

El Sur de Florida y los Everglades tienen una temporada lluviosa que dura de Mayo a Noviembre. Durante estos meses, llueve casi todos los días, hay alta humedad y los mosquitos y otros insectos son una verdadera peste. En la temporada seca, de Diciembre a Abril, el clima es muy agradable y los insectos desaparecen casi por completo.

 

Durante la temporada seca, bajan los niveles del agua en los pantanos y la vida salvaje se amontona cerca de los pozos de agua más profunda, donde se los puede ver con facilidad.

 

Desafortunadamente, muchos turistas visitan los Everglades durante los períodos de buen clima, y las atracciones pueden estar bastante llenas de gente.

¿Dónde dormir en los Everglades?

Si decides visitar los Everglades por libre, seguramente tendrás que hacer una noche en la zona. Según la dirección que tome vuestro viaje, si venis de Miami y vais hacia el norte de Florida, lo mejor es alojarse en Naples o Everglades City. De esta manera podréis aprovechar al máximo el día que dediquéis a este parque nacional tan especial y único.

 

Cuando hemos viajado por Florida y nos hemos tenido que alojar en la zona de los Evergdales, lo hemos hecho en Naples, en el Port of the Islands Everglades Adventure Resort

 

Si el siguiente destino tras visitar los Everglades es Miami, entonces encontrareis multitud de posibilidades de alojamiento. Mira lo que te contamos sobre donde dormir en Miami.

Tasas de entrada al Parque Nacional Everglades

Para entrar al parque Nacional de los Everglades se ha de pagar una tasa de 10$ por vehículo. Los que entren al parque caminando o en bicicleta tendrán que pagar 5$.

 

Es muy recomendable llegar pronto al parque nacional, sobre todo en época vacacional, ya que es un destino muy popular y se forman colas de entrada y para alquilar bicicletas.

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