Ruta en coche por los Cayos de Florida

¿Qué ver y hacer en la Overseas Highway?

La “Overseas Highway” es una de las carreteras míticas de Estados Unidos. Une Kay Largo con Key West saltando de cayo en cayo. Es una obra de ingeniería extraordinaria y digna de ver.

 

Recorrer los 250 km que hay entre Miami y Key West es una delicia. Si tenéis un buen día soleado y podeis conducir un Ford Mustang descapotable, la experiencia es inolvidable.

 

Recomendamos evitar los días y horas punta, de lo contrario, podeis meteros en atascos monumentales. Los días punta en sentido Miami-Key West son los viernes por la tarde. Y en sentido Key West-Miami los domingos por la tarde.

 

El trayecto de ida de Miami a Key West transcurre por la vertiente Caribe, un litoral en el cual dominan los manglares y el agua es azul verdosa.

 

El trayecto de regreso de Key West a Miami, se hace por la vertiente Atlántica, donde podréis encontrar playas de arena blanca. Son playas estrechas y pequeñas. A pesar de que son playas bonitas, no son ningún paraíso. Conviene no llevar las expectativas muy altas.

Las 5 paradas más interesantes en la “Overseas Highway” son las siguientes:

1. John Pennekamp Coral Reef State Park

Si os gusta el submarinismo, en el John Pennekamp Coral Reef State Park encontrareis un fondo marino riquísimo en fauna y coral. Aquí las aguas son poco profundas y el avistamiento de delfines y tortugas es relativamente fácil. 

2. Islamorada

Formada por varios cayos menores. Si te gusta la pesca, Islamorada es un paraíso. Aquí podréis contratar jornadas para pescar pez vela, atún, sábalo, macabí o mahi mahi.

3. Robbie's Pier

Aquí podréis dar de comer a los enormes sábalos o tarpones, como los llaman ellos (algunos de un metro) desde el pequeño muelle deportivo. Esta es una actividad muy divertida y que les encanta a los niños. Ojo con los pelicanos que están al acecho y no dudan en lanzarse a por el arenque que quede suelto por ahí…

 

Robbie’s Pier es una atracción muy popular, así que el restaurante por el que se accede al muelle funciona como peaje. Todo tiene un aspecto muy caribeño por aquí.

4. Dolphin Research Center

Este lugar es un centro de recuperación de delfines. Funciona un poco como un zoológico en el que puedes interactuar con los delfines. De una forma didáctica e interactiva, tratan de concienciar a la gente sobre la importancia de proteger la fauna marina. Te ofrecen la posibilidad (resulta un poco caro…), de nadar con los delfines, darles de comer o jugar con ellos. Es una actividad que les encanta a los niños.

5. Bahia Honda State Park

Esta es una de las playas más bonitas de la “Overseas Highway. Hay playa a ambos lados de la carretera, escoge la que más te guste. También es interesante ver el corte de la antigua vía férrea en este punto, donde se puede apreciar lo colosal de la empresa. Una empresa que no tuvo éxito, en gran parte por los problemas que provocaban los huracanes en la infraestructura. 

Nuestra ruta por los Cayos de Florida en un Ford Mustang descapotable

Roadtrip desde Miami hasta Key West

Esta mañana iniciábamos la tercera parte de nuestro viaje por Florida. Íbamos a los cayos de Florida, nuestro destino era Kew West, pero para hacerlo más “molón” fuimos pronto por la mañana al aeropuerto de Miami para cambiar nuestro monovolumen por un “muscle car”, un Ford Mustang descapotable!!

 

El plan se nos complicó un poco ayer por la noche, cuando en la recepción del hotel les dijimos si podían guardarnos nuestras maletas un par de días y nos dijeron que por normas de seguridad no era posible… El modelo de coche que íbamos a conducir al día siguiente tiene un maletero muy reducido y no era posible llevar todo el equipaje con el que viajábamos… teníamos que buscar una solución. Estuve mirando por internet y vi que en el aeropuerto de Miami hay consignas, estábamos salvados… así que antes de coger el Mustang, fuimos a dejar los maletones a la empresa que se situaba en una de las terminales de pasajeros del aeropuerto internacional. Ya más ligeros de peso, fuimos a la terminal de “Rental Car”, hicimos de nuevo los trámites para que nos entregaran un coche y nos dijeron que fuéramos a la zona del parking donde podríamos elegir entre varios modelos de coches. ¡Maldita sea! No había ningún Mustang disponible en esos momentos!!!, el destino nos había jugado una mala pasada, había planeado este viaje concienzudamente y uno de los puntos clave era poder conducir un Mustang por los Cayos de Florida… Los modelos descapotables que había disponibles también eran chulos; Chevrolet Corvette, Chrysler Sebring, pero me hacía mucha ilusión manejar un Ford Mustang…

 

En este link podeis consultar nuestro artículo sobre "Todo lo que hay que saber para alquilar un coche en EEUU"

 

Hablamos con la chica que estaba por allí controlando, una hispana con un tatuaje del Real Madrid en el brazo. Pili le hizo un poco la pelota y parece que le cayó en gracia. La chica nos dijo que nos esperásemos 15 min. porque estaban adecentando un Mustang que acababa de ser entregado. El problema era que había más gente en nuestra misma situación, esperando un coche del ansiado caballito… La chica nos dijo que esperásemos en una esquina del parking, por allí llegaría nuestro coche y nos lo entregarían un poco de “estrangis”, colándonos a otras personas… Le dije a Pili que le fuese a dar una propina a esta chica tan enrollada, pero la chica se negó…

 

Llegó nuestro flamante Ford Mustang rojo aún con algunas gotas del túnel de lavado. Metimos las maletas, que cupieron perfectamente y nos pusimos en marcha, con la capota bajada y nuestras cabelleras al viento!. Qué gozada!, un descapotable para mi es otro de aquellos lujos, como las piscinas, que me producen un placer fantástico de libertad, buen rollo y felicidad…

 

A todo esto hay que ser realistas y comentar que un Ford Mustang en Estados Unidos es un coche muy popular y se ven muchísimos, es decir, no es nada extraordinario. Es un coche chulo y molón, pero es el descapotable que más se alquila en el país. A mi me daba igual, para mi es un aparato perfecto y me hacía mucha ilusión volver a conducirlo. En el viaje que hice con mi hermano Alex en el 2015 también cogimos un Mustang descapotable (blanco), pero lo condujo él casi todo el viaje, no quería soltar el volante el muy cabrón…

Teníamos por delante 270 km de carretera hasta Key West. Éste trayecto es uno de los clásicos en Estados Unidos junto a la “Ruta 66” o la “Spanish Trail”. La “Florida Keys Scenic Highway” o “Overseas Highway” es una carretera que va saltando de cayo en cayo hasta llegar a Key West, el punto más meridional del territorio continental de los Estados Unidos. Los paisajes de esta vía son espectaculares, con el océano Atlántico a la izquierda y el Golfo de México a la derecha. Es una obra de ingeniería colosal, difícil de entender.

 

En los años 20 se construyó aquí una vía férrea que era la extensión hasta Cayo Hueso del ferrocarril de la Costa Este de Florida, pero con los años vieron que esta vía era impracticable aquí debido a los constantes daños que sufría por parte de los huracanes, así que la abandonaron. Años más tarde construyeron una carretera de asfalto sobre el antiguo derecho de paso del “Ferrocarril de Ultramar” (Overseas Railroad), que es la que todavía hoy se utiliza.

 

El trayecto entre Miami y Key West se puede cubrir en unas 3 horas. La conducción es un poco más lenta de los normal porque hay zonas en que solo hay 1 carril en cada sentido y además se atraviesan varios cayos habitados, así que la velocidad está muy controlada.

 

Nosotros tardamos unas 5 horas porque encontramos una cola impresionante. Eran fechas vacacionales y había mucha gente. Nos lo tomamos con paciencia y fuimos haciendo varias paraditas. Tras pasar Key Largo, el cayo más grande, no parece que estés en una isla, llegamos a Islamorada, donde está Robbie’s Pier, una especie de muelle hippie, lleno de palmeras pintadas, conchas y restos de barcos ya inservibles. Tienen una buena montada aquí… Se trata de un bar restaurante que da a un muelle donde está lleno de unos peces gigantescos llamados “tarpones” y enormes pelicanos. La gracia de todo esto es que puedes comprar unas bandejitas con peces para dar de comer a los tarpones. Estos peces se van paseando cerca de la superficie y cuando les enseñas la sardinilla, saltan y te la cogen de la mano… a la gente les encanta ver esto. La versión extrema de todo esto es aguantar bien la sardinilla y ver como el tarpón se te come medio brazo… A los niños les encantó dar de comer a estos inmensos peces, algunos, sin exagerar medían metro y medio… Los pelicanos, mientras, están merodeando por allí, al acecho, a ver si pueden pillar alguna sardinilla, pero has de ir con cuidado porque estas aves tienen malas pulgas y pueden ser agresivas, así que has de tener la vista puesta en dos potenciales peligros… Cuando se nos terminó nuestra carnaza, estuvimos un rato viendo este espectáculo y jugando con los pelicanos. 

Se nos echaba el tiempo encima, así que decidimos continuar nuestro viaje. Había mucho tránsito y nos movíamos con lentitud, pero no nos importaba, el paisaje era tan bello, con islotes de manglar esparcidos por el mar, tonos azules intensos y verdes, barcas navegando por los cayos, el cielo ancho… en realidad estábamos en medio del mar, ya a una distancia considerable de tierra firme. Dejamos a un lado un Hospital de Tortugas, muelles donde alquilaban barcas para pescar, centros de buceo, un trozo de la antigua vía férrea cortada, un zoológico marino con espectáculo de delfines, zonas residenciales con casas preciosas tipo caribeñas, esta zona es, sin dudarlo, una región turística de primer orden mundial.

 

Teníamos la puesta de sol delante nuestro, justo cuando llegábamos a Key West. El cielo se volvió rojizo, como si de un incendio se tratase.

 

Pusimos el gps para que nos llevara directo a nuestro hotelito, Lighthouse Court Hotel. Se trataba de un hotel estilo caribeño, todo de madera, con palmeras en el jardín y una piscina fantástica en el centro de los diferentes módulos del hotel. Está situado justo delante de la casa de Ernst Hemingway, así que le daba un valor añadido a nuestra estancia aquí en Key West.

 

Nos acomodamos en nuestra habitación, una suite fantástica con dos camas enormes, salón, vestidor y un buen baño completo. Mis hijos y yo nos fuimos a dar un baño a la piscina, nos sentó de maravilla… Pili también bajó, no se bañó, pero nos acompañó tomándose un mojito.

 

Estaba feliz, en Key West, un destino que me encanta, con mi mujer y mis hijos, un hotelito precioso y un Ford Mustang en la puerta del hotel, no podía pedir más... Nos vestimos un poco guapos, yo me puse mi guayabera, y nos fuimos a dar una vuelta por Durval St. la calle con más ambiente de la ciudad. Estuvimos buscando algún sitio para cenar y finalmente escogimos un mexicano que nos gustó mucho. Aquella noche nos fuimos a dormir agotados, pero felices.

Trayecto desde Key West hasta Miami a través de los cayos de Florida

Llenamos el coche con nuestras maletas y nos pusimos en marcha de regreso a Miami. Teníamos todo el día por delante. Pensé en hacer una paradita en una playa muy bonita que había conocido durante el viaje con Alex. Estaba en Bahia Honda State Park. Aquí casi todas las playas están en la vertiente Atlántica y son de pago. La vertiente Golfo de México es casi toda de manglares.

 

Entramos al parque y buscamos un bonito rincón donde relajarnos un rato. Este parque destaca por las vistas que tiene a un tramo de la antigua vía férrea abandonado y cortado. Las vistas son impresionantes y apocalípticas. Mientras Pili y Lucía tomaban el sol, Maxi y yo nos estuvimos pasando la pelota de futbol americano y haciendo paradones lanzándonos al agua. Mi hijo es un loco de cualquier deporte y no puede estarse quieto si tiene una pelota entre las manos. Pasamos un buen rato en aquella playita. 

Continuamos nuestro roadtrip por los Cayos de Florida. Esa tarde había tránsito, pero no tanto como el día que bajamos a Key West, así que la carretera, a ratos, estaba vacía. Aproveché varias ocasiones para apretar y probar la potencia del Ford Mustang, fue impresionante… lo hice con prudencia, pero hasta Pili y los niños quedaron impresionados del poderoso aparato que teníamos entre manos…

 

Llegamos a Miami a una hora decente. Fuimos directamente al aeropuerto para devolver nuestro precioso Ford Mustang y recoger las maletas grandes. Llamamos a un UBER para que nos llevara al hotel. El conductor era otro cubano exiliado en Miami.

Información útil para viajar por los Cayos de Florida

Ubicación de la Overseas Highway

La “Overseas Highway” es la carretera que une Key Largo con Key West. Esta carretera se encuentra en el extremo sur de la Península de Florida al sur de Estados Unidos.

 

La carretera se introduce literalmente en el mar Caribe.

¿Cómo moverse por los Cayos de Florida?

Un coche de alquiler es la mejor manera de disfrutar de la “Overseas Highway”. Si puedes alquilar un vehículo descapotable, entonces la experiencia será completa.

 

Si no conduces, hay posibilidad de apuntarse a alguna excursión a Key West desde Miami. Son excursiones en grupo de ida y regreso el mismo día. Puedes consultar toda la información de estas excursiones en este link.

¿Cuánto tiempo se recomienda para recorrer la carretera desde Miami a Key West?

Recomendamos invertir 1 día completo para el trayecto desde Miami a Key West y poder hacer las paradas más interesantes.

 

Otro día más para hacer el recorrido a la inversa, desde Key West a Miami.

 

Además de estos dos días de “roadtrip”, debéis añadir los días que queráis en Key West.

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